UN
LEGADO INAPRECIABLE
Sofía
Flores
El
reverendo padre vicentino José María Junquera nunca imagino la trascendencia de
su ímpetu musical al dar origen a un coro infantil destinado a convertirse en
un clásico navideño a través del tiempo.
Eran los
años entre 1965-1966 cuando unos pequeños estudiantes del colegio vicentino Manuel
Pardo de Chiclayo empezaron a dar pequeñas presentaciones con canticos
navideños, muchos aun recordamos esos días, viéndolos en nuestros televisores
de blanco y negro cantando bajo la batuta del padre Junquera.
Lo
representativo de este coro, no solo es la interpretación de diversas canciones
navideñas, sino el estilo en particular entre español y el folklor peruano, el
padre Junquera encontró la fórmula mágica de combinar estos estilos, en primer
lugar buscando en la voz de niños peruanos
interpretar temas con un matiz español, conservando también la belleza
de algunos canticos de nuestra región andina
y a su vez manteniendo las tradicionales canciones navideñas como “noche
de paz” entre otras.
Un trabajo
minucioso, creativo y sensitivo hecho
realidad solo por el talento y dedicación del
padre Junquera, un español cuyo destino le hizo ser gestor de tan encomiable
tarea, ex director del colegio Manuel
pardo de Chiclayo, ha plasmado un brillo perpetuo a través del tiempo en cada navidad.
De los
niños hoy hombres podemos rescatar algunos nombres como Armando Martínez, Oscar
Tafur, Rolando Málaga, Luis Sánchez, Chacho Navarro, entre los integrantes de
este emblemático coro, quienes tienen el
privilegio de guardar en sus recuerdos momentos inolvidables de aquella época.
Los
peruanos podemos sentirnos orgullosos de este clásico, es un regalo inapreciable,
de unos niños y su maestro, recordémosle con gratitud y orgullo.
Hoy
esperemos entre ellos un lazo inquebrantable
de amistad y solidaridad, expresiones selladas en sus canticos que nos
adornan cada navidad.
GRACIAS
MUCHACHOS!!!

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