EL
NACIMIENTO DE JESUS
UNA
REPRESENTACION DE AMOR
Una
representación simbólica en las fiestas navideñas se manifiesta en el
nacimiento de un niño ante la mirada tierna de sus padres, teniendo como fondo
humildad y pobreza, pero lleno de admiración y alegría, allí bajo el manto de
las estrellas ante una hermosa reunión de animales de toda especie, se adorna
un paisaje iluminado de amor familiar.
Podemos darle
miles de interpretaciones al maravilloso misterio del nacimiento de un ser
humano que más tarde sería el gran transformador de conciencias, así como
creador de una nueva visión en toda fe religiosa, todo ello le ganaría fascinación,
alabanza, odio y muerte.
Podemos creer o
no creer en los distintos matices sea cual fuera nuestra identidad religiosa,
lo más importante de esta representación es el comienzo de una vida , es
emprender un destino sea cual fuera los obstáculos a encontrar, ya sea entre el lujo o la pobreza , es el
valor a la familia, a la amistad , es el privilegio de dar y compartir lo
pequeño lo grandioso las alegrías o hasta las tristezas porque
ellas nos dan fortaleza para continuar , es el nacer para iniciar o reiniciar sueños y proyectos o bien autoanalizar nuestros
objetivos, es renacer hacia nuevos horizontes con esperanza, todos estos sentimientos se integran en la maravillosa
creación del mundo donde nos tocó vivir .
Este es el
legado de un humilde hijo de carpintero nacido para llevar a cabo una misión de
amor, su destino fue luchar por la conversión del ser humano, un niño con un
porvenir especial, con una madre admirable digna de elogio y alabanza por ser
la mujer cuyas entrañas dieron vida a un ser bendecido de amor para con la
humanidad.
Evoquemos
juntos el verdadero símbolo de estas fiestas, alegrémonos con los regalos, con
la mesa surtida, pero también aceptemos con hidalguía las limitaciones
existentes o la estrechez de nuestra situación, la navidad es caridad, pero
también es la oportunidad para el perdón y la reconciliación.
“Felices
fiestas amigos”
