martes, 31 de diciembre de 2013


UN NUEVO AÑO UN NUEVO RETO

 

Por Sofía Flores

 

 

Inclusión es la palabra más identificada en nuestros tiempos, con ella podemos realzar nuestro objetivo hacia la solidaridad, guiándonos a la unidad de esfuerzos, único medio para lograr el desarrollo de un país, donde la prosperidad  sea propiciada  por todos y para todos sin distinción de raza, sexo, credo o ideología política.

 

 

Uno de los mayores retos para la sociedad peruana es aprender a concertar, siendo honestos con las necesidades del pais, haciendo uso de la razón, aunque para ello debamos desprendernos de ideologías o criterios personales.

 

 

El horizonte debe ser claro para todos, amar al Perú, protegiéndonos   y/o defendiéndonos, donde las discrepancias nos ayuden a ser hidalgos en reconocer lo más conveniente para nuestro país.

 

 

Hasta hoy  el enemigo más implacable  esta en nuestro egoísmo, orgullo, mezquindad e indiferencia, bien cubierto  con el manto de la moralidad o lastima.

 

 

Podemos ser los protagonistas de una gran transformación, concientizándonos con aquella frase “SI SE PUEDE”, podemos construir un futuro diferente, una democracia auténtica, si podemos sacrificar intereses particulares,  si somos capaces en  aceptar lo más conveniente para la nación.

 

 

Podemos comenzar paso a paso juntos sin resentimientos, venganzas  e hipocresías, sin confundir el moralismo con el fanatismo, dándonos oportunidades para el desarrollo en lugar de dadivas, respetándonos e incentivándonos.

 

 

Podemos ser tolerantes, pero sin perder nuestra dignidad y sin caer en la intimidación ni el chantaje

 

 

Son muchos los logros conseguidos por la unidad de esfuerzos, no hay  una victoria sin la plena coordinación y cooperación de sus miembros   y por sobre todo el valor inapreciable de la reconciliación.

 

 

 

 

En este nuevo año

 Seamos  los forjadores de una nueva mentalidad.

Emprendamos juntos el camino hacia la transformación personal

Aceptemos el reto de vivir según  el código de principios y valores

Seamos honestos para defender la justicia

Más allá de intereses, resentimientos o venganzas personales

Hagamos realidad la reconciliación

 Único camino hacia nuestra convivencia en paz.

“Feliz año 2014“

 

 

 

“Llegar juntos es el principio. Mantenerse juntos,

es el progreso. Trabajar juntos es el éxito”.

Henry Ford.

 

 

 

 

sábado, 21 de diciembre de 2013

 
 
UN LEGADO INAPRECIABLE
Sofía Flores
El reverendo padre vicentino José María Junquera nunca imagino la trascendencia de su ímpetu musical al dar origen a un coro infantil destinado a convertirse en un clásico navideño a través del tiempo.
Eran los años entre 1965-1966 cuando unos pequeños estudiantes del colegio vicentino Manuel Pardo de Chiclayo empezaron a dar pequeñas presentaciones con canticos navideños, muchos aun recordamos esos días, viéndolos en nuestros televisores de blanco y negro cantando bajo la batuta del padre Junquera.
 
Lo representativo de este coro, no solo es la interpretación de diversas canciones navideñas, sino el estilo en particular entre español y el folklor peruano, el padre Junquera encontró la fórmula mágica de combinar estos estilos, en primer lugar buscando en la voz de niños peruanos  interpretar temas con un matiz español, conservando también la belleza de algunos canticos de nuestra región andina  y a su vez manteniendo las tradicionales canciones navideñas como “noche de paz” entre otras.
 
Un trabajo minucioso, creativo y sensitivo  hecho realidad solo por el talento y dedicación del  padre Junquera, un español cuyo destino le hizo ser gestor de tan encomiable tarea,  ex director del colegio Manuel pardo de Chiclayo, ha plasmado un brillo perpetuo a través del tiempo en cada navidad.
 
De los niños hoy hombres podemos rescatar algunos nombres como Armando Martínez, Oscar Tafur, Rolando Málaga, Luis Sánchez, Chacho Navarro, entre los integrantes de este  emblemático coro, quienes tienen el privilegio de guardar en sus recuerdos momentos inolvidables de aquella época.
 
Los peruanos podemos sentirnos orgullosos de este clásico, es un regalo inapreciable, de unos niños y su maestro, recordémosle con gratitud y orgullo.
 
Hoy esperemos entre ellos un lazo inquebrantable  de amistad y solidaridad, expresiones selladas en sus canticos que nos adornan cada navidad.
 
GRACIAS MUCHACHOS!!!